
Los 100 metros es el evento más esperado de los Juegos Olímpicos, tanto por aficionados al atletismo como por los espectadores que cada 4 años se ponen frente al televisor a disfrutar de una nueva edición de las olimpiadas. Todo transcurre muy deprisa. Apenas dura 10 segundos, pero sin duda, son posiblemente los segundos más especiales de las olimpiadas.
Históricamente los americanos han sido los grandes protagonistas de este evento (de hecho se han proclamado vencedores 17 de las 27 veces que se ha corrido en su modalidad masculina), sin embargo, la llegada de los jamaicanos, y en especial la de Usain Bolt, a esta disciplina ha modificado todas las tendencias que se venían marcando hasta finales del siglo XX. De hecho, tal es la situación que de las últimas 3 olimpiadas, tanto en la modalidad de 100 metros masculinos como femeninos, la medalla de oro ha sido colgada del cuello de un jamaicano. Usain Bolt, en la modalidad masculina ha conseguido la medalla de oro en : Pekin 2008, Londres 2012 y Río de Janeiro 2016. Mientras que en la modalidad femenina la victoria fue para Shelly – Ann Fraser en Pekin 2008 y Londres 2012 y para Elaine Thompson en Río de Janeiro 2016.
El atletismo ha formado parte siempre de los Juegos Olímpicos. Y es que fue la única modalidad que se disputaba durante las primeras ediciones. Si tienes curiosidad sobre cómo nacieron los JJOO antiguos y cómo han ido evolucionando hasta los denominados modernos, te lo contamos aquí.
La distancia sprint que se disputaba en las primeras olimpiadas era de 192 metros, que se correspondía con dar la vuelta al estadio donde se disputaba el evento. Como curiosidad, y si te sale en el trivial, debes saber que el primer ganador olímpico de la distancia era un cocinero griego, llamado Koroibos.
Ya en la era moderna, los 100 metros siempre han formado parte del evento. Desde que en 1896 se retomara la actividad de los Juegos Olímpicos, la prueba masculina se ha disputado sin interrupciones. Sin embargo, la prueba femenina no se introdujo hasta la olimpiada de Ámsterdam 1928, donde la americana Betty Robinson se hizo con la victoria proclamándose así, la primera campeona olímpica de la modalidad. El podium lo completaron las canadienses Fanny Rosenfeld y Ethel Smith (otra posible pregunta de trivial…).
Cómo sabrás, los récord olímpicos no se corresponden con los récord del mundo. De hecho, en muy pocas ocasiones, se consigue establecer el récord del mundo en unos JJOO dada la frecuencia de celebración, cada cuatro años, de éstos.
En la modalidad masculina, como no, el poseedor del récord olímpico no podía ser otro que Usain Bolt, que registró un tiempo de 9,63 segundos en la final de Londres 2012, el cual no difiere mucho del WR establecido también por el propio Usain en 9,58 durante el mundial de 2009 en Berlín.
La final de Londres 2012, está considerada como una de las carreras más rápidas de la historia, ya que todos los participantes, excepto Asafa Powell que se lesionó a escasos 30 metros del final, bajaron de la preciada marca de los 10 segundos. Los resultados y tiempos establecidos en la final fueron:
Toca remontarnos hasta 1988, cuando la estadounidense Florence Griffith-Joyner estableció un nuevo OR en los 100 metros femenino. La final tenía lugar en Seúl, y la americana estableció el nuevo récord en 10.62. Desde entonces, permanece vigente y será uno de los registros que más han perdurado en el tiempo de no batirse en las próximas olimpiadas de Tokyo 2020.
Justo antes de partir hacia Seúl, la americana había realizado una marca estratosférica, con la que dejó asombrado al mundo del atletismo. En los trials de Indianápolis, la estadounidense registró un nuevo WR en 10.49, marca que, al igual que ocurre con el OR, sigue vigente. De hecho, parece inalcanzable para cualquier mujer hoy día.
Volviendo a los JJOO de Seúl, los resultados y las marcas establecidas fueron las siguientes:
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