¿Cuándo se empiezan a notar los efectos del running?

¿Cuándo se empiezan a notar los efectos del running?

El comienzo de una actividad deportiva, como puede ser el running, está condicionado a una serie de expectativas u objetivos. Mantenerse en forma, perder kilos o alcanzar nuestro mayor grado de bienestar psicológico o físico son algunos de los motivos que empujan a muchas personas a adentrarse en el mundo de las carreras. Pero la gran duda que nos surge es a partir de qué momento se empiezan a apreciar los efectos de correr y de los entrenamientos.

Como es lógico, todo lleva un tiempo y nos exigirá tener paciencia. Hay que tomarse las cosas con calma. No obstante, a corto plazo empezarás a notar como te sientes mejor, en donde cubrir el mismo recorrido se te hará más ligero y físicamente tus piernas serán capaces de soportar más esfuerzos.

Cómo notará el cuerpo los beneficios de correr

En cuestión de unas semanas empezaremos a apreciar a una serie de cambios en nuestro organismo. Entre los progresos que nos esperan están los siguientes:

  • Pérdida de peso: una de las primeras cosas que detectarás al empezar a correr es que podrás adelgazar con más facilidad aquellos kilos que te sobran. Como es lógico, a base de entrenamiento y de una rutina de trabajo todo resultará más sencillo. Como es lógico, todo esto debes ayudarlo con una adecuada nutrición.
  • Mejora de la frecuencia cardiaca: el corazón bombea más sangre al correr con el objetivo de ahorrar energía. Con el tiempo conseguirá un mayor rendimiento con un menor esfuerzo, disminuyendo además las posibilidades de sufrir alguna enfermedad cardiovascular.
  • Disminución del colesterol: una actividad moderada consigue reducir el colesterol. Esto demuestra que cualquier ejercicio, por corto o leve que sea, siempre acaba sumando para mejorar el estado de nuestra salud.
  • Reducción de la presión arterial: al avanzar con nuestros entrenamientos las arterias se irán dilatando y la sangre fluirá mejor, por lo que la presión disminuirá.
  • Mejora de la flexibilidad: si somos capaces de combinar las salidas regulares con sesiones de estiramientos.
  • Incremento de la masa muscular: que implica al mismo tiempo una pérdida de grasa. Notarás como se potencian los músculos de tus piernas y ganarás en resistencia con el tiempo.
  • Beneficios psicológicos: es quizás la ventaja en la que menos reparen los runners cuando empiezan a correr. Cuando ya lleven un determinado tiempo comprobarán como les permite afrontar el día con más optimismo, combatiendo el estrés y conciliando con más facilidad el sueño. El descanso será mucho más reparador.

El proceso que debemos seguir para alcanzar los beneficios del running

En los primeros días de entrenamiento no esperes grandes resultados. Lo único que te llevarás para casa son muchas molestias, calambres y agujetas que empezarás a apreciar al día siguiente.

Aquellos que se estén iniciando y que no tengan el hábito de hacer deporte con regularidad deben empezar de cero. Y eso implica empezar a correr alternándolo con caminar a marcha ligera. Lo importante en estas primeras jornadas es no arrojar la toalla y mantener las ganas de volver a entrenar al día siguiente.

Es importante que se mantenga una regularidad, que tengamos la posibilidad de planificar nuestras sesiones preparatorias para obligarnos a salir a correr. Si dejamos que transcurran muchos días entre una salida y otra, lo más probable es probable que abandonemos nuestro propósito antes de lo pensado. Trataremos de hacer el sacrificio de ser constantes y si es preciso disponer de un plan para organizar mejor nuestros entrenamientos. Será una manera muy interesante de evitar las excusas que pueden ir surgiendo, como la falta de ganas, de tiempo o el cansancio.

Otra cosa bien distinta es cuando ya tenemos una cierta base aeróbica. Si venimos de practicar una actividad deportiva con cierta frecuencia el paso al running nos resultará más sencillo. Nuestro estado de forma será más óptimo y las metas que nos fijemos serán más asequibles

En cualquiera de las dos situaciones, ya seamos principiantes o con una cierta experiencia en el mundo del ejercicio, los objetivos a fijarse siempre deben ser realistas. Todo se consigue a base de tiempo y mucho esfuerzo, así que tómate los avances con mucha calma.

Los primeros efectos que aprecian al correr

Lo primero que detectan los corredores que empiezan a calzarse las zapatillas es una gran sensación de bienestar. Esto es posible gracias a las endorfinas que se liberan con la práctica de ejercicio, también conocidas como hormonas de la felicidad. A ello se le une la dopamina, que se libera también durante un proceso de placer mejorando nuestra capacidad de satisfacción.

Con el tiempo notaremos la progresión y en unos pocos meses podremos disfrutar de salidas de algo más de media hora durante tres o cuatro veces a la semana. El pulso comenzará a mejorar y el recorrido que antes cubríamos en un tiempo ahora lo podremos realizar en menos minutos y con menor exigencia. Ya dejaremos atrás esa incómoda sensación que experimentamos cuando nos iniciamos al correr y que parece que nos falta el oxígeno.

Aunque no es lo más habitual entre los atletas aficionados, nunca estaría de más acompañarse de un pulsómetro para planificar los entrenamientos en función de las pulsaciones y controlar la frecuencia cardiaca.

Hay otras variaciones que son más visibles, como la pérdida de peso y grasa. En cualquier caso, esto estará condicionado a una serie de factores como el metabolismo o la alimentación. Todo esto se apreciará con apenas un mes corriendo.

Para complementar el trabajo físico siempre se pueden incorporar a nuestra rutina otras disciplinas deportivas o el trabajo de fuerza, sobre todo para tonificar músculos, prevenir lesiones y mejorar el rendimiento en el asfalto.

El margen de mejora de cualquier persona cuando se inicia en una disciplina es muy amplio. Pero ahí entra en juego el espíritu de superación de cada uno, de no conformarse con lo que ya tiene e intentar ir a más. Esa es una de las claves para conseguir nuestro propósito de adelgazar, mejorar nuestro estado de forma o simplemente liberarnos de la tensión.

Con el tiempo te atreverás a incluir en sus rutinas las series, los entrenamientos por intervalos o de resistencia, que se prolongan por ejemplo hasta las dos horas. Llegado a ese punto, ya puedes considerarte todo un experto.

Las variables que influyen en el tiempo para empezar a notar los beneficios

Es complicado fijar una fecha para empezar a disfrutar de los beneficios del running. Básicamente porque entran en juego una serie de variables que resultan claves en este proceso.

  • Regularidad: el cuerpo debe adaptarse a la nueva situación, y eso requiere de un tiempo. Para que los efectos positivos empiecen a ser visibles se exige mucha constancia. Trata de marcarte unos objetivos y no te excedas tampoco al principio con las sesiones preparatorias. Principalmente porque siempre existen riesgos de caer lesionado y eso puede resultar un tanto traumático cuando empiezas a ver los buenos resultados y los problemas físicos te impiden seguir con la rutina.
  • Estado físico previo: los que se inicien en el mundo del atletismo deben fijarse unas metas realistas, acordes a su nivel.
  • La importancia de una correcta alimentación: debe ser sana y equilibrada. De poco serviría ‘matarnos’ a correr si luego nos excedemos en la mesa. Ya se sabe que el running implica un alto gasto calórico y que sirve para perder peso, pero tampoco es cuestión de confiarlo todo al ejercicio.

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