¿Qué es el retrorunning o correr para atrás?

Retrorunning o correr para atrás

Puede que en alguna ocasión, hayas salido a correr y te hayas cruzado o visto a alguien corriendo hacia atrás. Tranquilo, ese runner no estaba confundido, seguramente practicaba una modalidad del running que desde hace años se ha convertido en tendencia. Se conoce como retrorunning. Pero, ¿qué es el retrorunning o correr para atrás? También conocido como reverserunning, se trata de una modalidad de carrera en la que se avanza de espaldas a tu dirección.

Esta forma de correr, que empezó a practicarse allá por los años 20 del siglo pasado, supone una mayor quema de calorías, y un ejercicio más completo incluso que el running. Por eso, cada vez más y más amantes del deporte, se están aficionando a esta curiosa forma de correr para atrás.

Ya te hemos dicho que el retrorunning quema varias veces más calorías que la forma tradicional de hacer footing. Aparte de esta ventaja, ayuda a mejorar nuestro equilibrio, lo que significa que nuestra visión y capacidad auditiva también aumentan. Como no tienes ojos detrás de ti, el resto de sentidos se adaptan a las necesidades.

En definitiva, el retrorunning es un ejercicio mucho más intenso que el footing ya que, no solo compromete en mayor medida un mayor número de músculos, sino que también activa el cerebro y nuestra capacidad cognitiva.

Piensa que para no correr riesgos, es importante memorizar y aprender tanto las rutas como los accidentes del terreno. Eso lo conseguimos observando ciertos puntos de referencia, por lo que tendemos a estimular más el cerebro, la concentración y también a desarrollar capacidades adaptativas. Así potenciamos la autopercepción del cuerpo, ya que para correr hacia atrás es fundamental tener una buena percepción de nosotros mismos mientras avanzamos de espaldas.

Correr hacia atrás conduce a un cambio natural de postura. Al ir en retroceso tendrás que ponerte más erguido, lo que te ayudará a corregir tu postura a la hora de correr hacia delante, de la forma convencional.

Mejora la postura

Correr hacia atrás conduce a un cambio natural de postura. Al ir en retroceso tendrás que ponerte más erguido, lo que te ayudará a corregir tu postura a la hora de correr hacia delante, de la forma convencional.

Te permite quemar más calorías

Si el objetivo de tu entrenamiento es perder los kilos de más, correr hacia atrás es el régimen de ejercicio perfecto. Esto es porque ayuda a quemar alrededor de un 30% más de calorías que correr hacia adelante. Por lo tanto, tiene grandes efectos en la quema de grasa.

En este vídeo nos lo explican detalladamente.

Reduce el impacto con el suelo

Reduce y absorbe gran cantidad de impactos contra el suelo y en consecuencia, también las lesiones relacionadas en la rodilla, los ligamentos o los tobillos, tan típicas en los corredores de running convencional.

Te permite mejorar el rendimiento

Cuando se corre hacia atrás, se necesita más esfuerzo en términos de movimiento, ya que es más difícil moverse de un punto a otro. Esto aumenta la eficiencia cardiovascular y mejora la resistencia.

Seamos sinceros... ¡Es más divertido!

Correr largas distancias puede ser una actividad un poco aburrida. Pero con la práctica del reverserunning, tu sesión de cardio puede convertirse en una actividad más divertida y emocionante. Así tendrás más tendrás beneficios para la salud y tu mente estará ocupada durante toda la sesión de retrorunning.

Crecimiento muscular

Correr hacia atrás no sólo fortalece los músculos, sino que hace que los músculos de los muslos, los cuádriceps y las espinillas estén más equilibrados a medida que se alcanza una mayor fuerza muscular.

¿Sabías que hay un campeonato del mundo de retrorunning?

Pues sí, tal y como indica el título, hay un campeonato mundial de retrorunning o correr hacía atrás. Aquí tienes un vídeo de la final de los 100m de 2016 disputado en Alemania.

Sandra Corcuera, campeona del mundo de retrorunning

Además, deberías saber que en España, tenemos a la campeona del mundo de retrorunning. Se llama Sandra Corcuera, y se ha proclamado hasta en 7 ocasiones campeona del mundo de esta modalidad hasta la fecha (2019) y en su blog http://sandra-corcuera.blogspot.com/ nos cuenta las anécdotas y experiencias que ha vivido en una disciplina como esta.

Prometemos hacer lo posible para hacerla venir a este blog a que nos cuente alguna de sus batallas, que seguro que tendrá bastante.

¿Es aconsejable la práctica del retrorunning?

La respuesta puede depender de lo que entiendas por aconsejable. Al final, como todos los entrenamientos, su adecuación dependerá de las características y necesidades propias de quien lo realiza. Estudios recientes muestran que correr hacia atrás mejora la condición física. Sin embargo, también puede acabar en una caída.

Cuando los runners marchan normalmente, golpean el suelo cerca de la parte posterior del pie y van hacia adelante enrollando músculos y tendones y, en el proceso, creando energía acumulada en los tejidos que se libera por la fuerza a medida que el pie se desplaza.

Los retrorunners no generan el mismo tipo de energía acumulada. En cambio, para completar cada zancada, utilizan más músculos de las piernas que en el movimiento hacia adelante y queman alrededor de un 30% más de energía yendo al mismo ritmo que cuando corren hacia adelante.

Debido a que es relativamente extenuante, el correr hacia atrás puede ser más efectivo para mejorar la condición física.

Correr hacia atrás también conlleva menos golpes en las rodillas, por lo que a veces se utiliza para ayudar a los corredores a rehabilitarse de lesiones en esa articulación.

Pero hay una desventaja. Las personas a menudo tropiezan, trastabillan o chocan contra objetos y otras personas mientras corren hacia atrás. Al final, el retrorunning permite entrenar sin tener que golpear repetidamente.

Lo mejor es probarlo primero en una pista de atletismo, o con un compañero que corra hacia adelante y que pueda señalarnos los obstáculos.

Correr hacia atras retrorunning

¿Cómo puede afectar a nuestros pies el retrorunning?

Quienes han salido a correr alguna vez, saben que cuando mantienes cierta regularidad, al final, los pies se van resintiendo. Esto no tiene que ser necesariamente malo. Una de las consecuencias, es que se fortalece el pie, y se hace más resistente por el uso y la costumbre.

Pero como suele pasar, tarde o temprano, pueden llegar las lesiones, los dolores o las sobrecargas. En el retrorunning, como habrás podido imaginar, sucede lo mismo, solo que con las especificaciones propias de una carrera distinta.

El gesto técnico de carrera, suponen un determinado tipo de apoyo plantar. Al principio, el impacto contra el suelo sucede cuando la cadera está extendida, y la rodilla ligeramente flexionada. Así se alarga la zancada y se amortigua todo el peso del cuerpo al recaer sobre el pie.

En el retrorunning, las estructuras musculares deben estar preparadas para poder soportar una carrera distinta. El cuerpo funciona más como un muelle, y por eso requiere práctica, y adquirir una buena técnica de carrera, más incluso que al correr hacia delante.