¿Correr es de cobardes? Motivos que demuestran lo contrario

¡Correr es de cobardes! Es una frase muy repetida, que siempre se ha usado con tono jocoso, y que muchos se han apropiado para excusar su falta de gusto por el running y el ejercicio cardiovascular en general.

Pero, pensándolo un momento, ¿de cobardes? ¿enserio? Y entonces, ¿qué hay de aquellos que ves cuando vas a trabajar y aún no ha salido el sol, que vienen o van a hacer su entrenamiento de running? O aquellos que ves con sol de justicia, que no perdonan su carrera.

Seamos sinceros, correr no es de cobardes. Es de valientes. Llevándolo al terreno más profesional o de élite, aquellos corredores que se preparan para hacer grandes recorridos de distancias casi inhumanas, o los que se preparan para hacer una maratón. Todos estos deportistas llevan una dieta más o menos equilibrada, se cuidan de tomar alcohol y azúcar en exceso, y, como todos los deportistas, sufren lesiones y periodos de recuperación.

En este post, queremos demostrarte que correr no es de cobardes. Es más, correr, queremos remarcar todos los sacrificios que realizan los runners. Aficionados y profesionales para practicar ese deporte tan sano y que los tiene enganchados.

Incluso se dice que, por esta capacidad, hemos podido evolucionar hasta hoy día. Diversos estudios apuntan que, como especie, somos muy buenos corriendo. De hecho, nuestra capacidad de correr durante horas y horas es increíblemente rara en el reino animal, y es posible que sólo estemos aquí hoy porque nuestros antepasados desarrollaron esta habilidad como una táctica de caza para agotar incluso a la presa más grande y fuerte que intentaba escapar de ellos.

Esta hipótesis de la carrera de resistencia, un campo bien estudiado de la antropología y la evolución humana, afirma que fue nuestra capacidad para correr largas distancias lo que dio a estos pequeños grupos de cazadores-recolectores las grasas y proteínas animales esenciales que les permitieron no sólo sobrevivir, sino también prosperar.

Hoy en día nuestra supervivencia no depende de la capacidad de sobrevivir a un mamut, pero correr regularmente aumenta nuestra esperanza de vida, así como la calidad de vida

correr es de valientes

Running, una modalidad a la que solo se atreven los más fuertes

De acuerdo, todos conocemos el panorama que puedes encontrar en un gimnasio. Tenemos a aquellos que se matan a entrenar: clases dirigidas, levantamiento de pesas, CrossFit, etc. Tienen fuerza, tienen resistencia muscular, pero pocos pueden estar una hora y media, 50 minutos, ni mucho menos tres horas corriendo a un ritmo establecido.

Correr requiere una preparación que va mucho más allá del físico. No es aconsejable apuntarse ni a una media maratón, si no tienes clara la importancia que tiene el aspecto mentar cuando se trata de practicar el running.

Te enfrentas a horas y horas de soledad con tus pensamientos. Puedes amenizar el momento con música, para relajarte o motivarte. Pero es en los momentos en los que el cuerpo empieza a decaer, en los que tienes que sacar fuerzas mentales, para seguir adelante. Para acordarte de respirar bien, para pasar con calma un momento de flato, etc.

Son muchos minutos y muchas sensaciones las que recibe tu cerebro, y controlar la sobriedad necesaria para mantenerte activo y fuerte durante toda la carrera y hasta el final, requiere de cierta destreza.

Sacrificios que tienen que hacer los amantes del runnnig

A continuación, vamos a reflexionar sobre aquellos sacrificios, esos puntos que hacen distintos a los corredores. Los runners están hechos de otra pasta y vas a comprobarlo, estos son algunos de los puntos que tienen que controlar al máximo para luego desempeñar bien su deporte:

Tienen que llevar una buena dieta

Piensa por un momento, y no podrás sacar fácilmente a muchos runners con sobrepeso. Es cierto que podemos ver a mucha gente gruesa corriendo en un momento dado, pero es raro que alguien que le gusta el running y lleva más de un año o dos años practicándolo, tenga kilos de más.

Si es así, este deporte es demasiado sacrificado y sueles desistir, ante la tortura en la que se convierte cada carrera. Si resistes y metes el running en tu rutina de vida diaria o semanal, no tardarás mucho en quitarte esos kilos de más, a nada que controles lo que tomas.

No suelen consumir alcohol

Como ya te hemos explicado en otros post, el alcohol y el running, bueno y el deporte en general, no casan bien. Los que se dedican a esto, quieren estar frescos para correr el sábado o domingo por la mañana. Si se trata de la élite, esta costumbre suele estar desterrada, al tener que mantener el cuerpo en el mejor estado posible, y el alcohol, solo lo utilizan para las heridas.

Llevan un especial control de los azúcares que consumen

Del mismo modo, cuando se trata de azúcares ultraprocesados, dulces comunes, etc. Los runners llevan especial cuidado, pues estas sustancias ralentizan el metabolismo y, en definitiva, nos hacen más débiles.

correr es para los valientes

Piel a prueba de bombas

Otro aspecto destacable, es la piel de los runners. Es complicado, igual que encontrar a uno con sobrepeso, encontrar a un corredor con la piel muy blanca. Ellos están acostumbrados, incluso en el invierno, a pasar una serie de horas a la semana bajo el sol, si corren por el día. Por eso, suelen estar más morenos y tener la piel acostumbrada a la intemperie.

Acostumbrados a las ampollas

Uno de los aspectos a los que los runners no pueden escapar, son las conocidas ampollas en los pies. De tanto correr, al final la piel de los pies se resiente, por muy buenas zapatillas que gastes. Al final la misma zona se acaba acostumbrando, y cada vez se sufre menos este mal. Pero es un trago que toca pasar al principio.

Y por último... ¡tienen que estar fuertes!

Si quieres ser rápido, así como si quieres tener músculos que aguanten activos mucho tiempo, primero hazte más fuerte. Fortalecer los glúteos, las piernas y el tronco, así como mejorar la fuerza y la movilidad de la cadera, la rodilla y el tobillo, y trabajar para lograr una mayor flexibilidad. Los runners no pueden dejar de lado los ejercicios de fuerza ni las pesas, porque dependen de su musculatura para poder dar el siguiente paso.

En definitiva, quien piense que correr es de cobardes está muy equivocado. En este contenido tienes muestras suficientes de que el running es un deporte sacrificado, y que quienes lo practican, son unos valientes. ¿Y tú, eres un valiente?, ¿O eres de los que todavía se cree lo de que correr es de cobardes”?