Comenzar a correr: Errores y Recomendaciones

Comenzar a correr. Errores y recomendaciones

Son una minoría aquellos que llevan corriendo toda la vida, desde niños, ya en la escuela de Atletismo. Estos, tienen automatizados todos los procesos para una vez llegados a la edad adulta, practicar correctamente uno de los deportes accesibles para todos. Porque lo difícil del caso es hacerlo bien.

Para aquellos que nos iniciamos tarde en el arte de correr, son muchas y variopintas las motivaciones que nos mueven a decidirnos a calzarnos las zapatillas. Y es ahí donde damos inicio a una serie de errores que pueden llevarnos en primer lugar a una situación de frustración, y en segundo lugar y más importante, a poner en riesgo nuestra salud.

¿Cuáles son los errores más comunes al comenzar a correr? Aquí tienes una lista de los más frecuentes y las recomendaciones para que empezar a practicar el running sea asequible para todas las personas, independientemente de su estado físico.

Empezar a correr con zapatillas no adecuadas

Problema

No hemos corrido nunca (o hace eones que no hacemos deporte) y salimos con el primer calzado deportivo que encontramos en el armario, zapatillas de fútbol sala, paddle, deportivas de vestir… el resultado a corto plazo son las ampollas, dolores articulares, uñas negras; a largo plazo, lesiones más graves por apoyos incorrectos, sobrecargas, etc.

Recomendación

Actualmente existe una gran información sobre tipología de pisadas, materiales, etc. Pero seamos realistas, hemos empezado a correr y necesitamos un calzado apto para correr 2-3 días por semana unos 40 minutos ¿? Por lo tanto, la recomendación es comprar unas zapatillas que se adecúen a estas necesidades teniendo en cuenta nuestro peso (por lo que buscaremos amortiguación) y ser asesorados por un experto para no pasarnos ni quedarnos cortos.

Buscar resultados a corto plazo/ estilo de vida

Comenzar running resultados corto plazo

Problema

Hemos comenzado a correr después de XX años sin levantarnos del sofá. Sabemos que eso de correr es mover las dos piernas y los brazos rápidamente, pero, las primeras veces corremos como los niños. Decidle a un niño que corra, comenzará como un cohete e irá perdiendo velocidad hasta que no pueda dar un paso más. 

Venimos en la mayoría de los casos de una vida sedentaria, con un estilo de vida en el que no controlamos las calorías, en muchos casos correr es una motivación para dejar de fumar, etc. Y los primeros días / semanas / meses corremos más rápido de lo que debemos, y eso nos lleva a decir “sólo he podido correr 5 minutos y casi me muero!”. Esto nos lleva a frustrarnos y no disfrutar de los que hacemos.

Recomendación

Disfrutar del paso a paso. Compartir este inicio con alguien y motivarte viéndote progresar. Hoy son 5 minutos, mañana 7, al día siguiente 7’15”, etc. Comienza andando, después trota un poco, pero a un paso (ritmo) que puedas hablar, vuelve a caminar, hasta que poco a poco el tiempo dedicado a correr sea mayor que el de andar, pero sin prisa, disfruta del camino, de la compañía, de la música o de tus propios pensamientos. Se realista y según tus prioridades cambia tu estilo de vida. 

Cuida otros aspectos de tu vida como el descanso y la alimentación. A lo largo plazo te sentirás mejor y la mejora de los resultados será cuestión de la propia evolución de los entrenamientos llevados a cabo.

Prescindir de un plan de entrenamiento

Comenzar en el running sin plan de entrenamiento

Problema

Estrechamente relacionado con el punto anterior. Una vez superada la fase inicial y creado un hábito de rodajes, vemos que nos estancamos, que nos gustaría participar en alguna carrera o mejorar nuestra marca que lleva estancada un tiempo.

Recomendación

Es el momento de seguir un plan de entrenamiento. Actualmente hay una gran oferta de Clubes que cuentan con entrenadores, monitores y grupos de entrenamiento. Esto te hará mejorar exponencialmente y te aportará un componente social muy importante. El deporte tiene implícitos unos valores extrapolables al resto de facetas de nuestra vida. 

Por otro lado, podemos buscar los consejos de un entrenador personal. Los planes de entrenamiento que podemos encontrar en revistas y páginas webs suelen ser acertados y realistas, pero pierden el componente de individualización.

La locura de los kilómetros, los GPS, ropa etc.

Comenzar a correr con muchos kilometros

Problema

Si antes comentaba que uno de los grandes errores cuando nos iniciamos corriendo son la elección de la zapatilla, no menos importante son el resto de ropa, complementos, GPS, etc. que deben adecuarse a la actividad a realizar. Actualmente existe una enajenación generalizada por la que la gente después de unos meses corriendo decide lanzarse a hacer maratones, carreras de montaña de 60 kilómetros y 3000 metros de desnivel (sin saber que esto último…).

Recomendación

Sé realista, en realidad no es necesario un reloj gps para correr, pero a todos nos gusta medir lo que hacemos y compartirlo. Pero eso lleva a veces a anteponer la palmadita en la espalda a la salud, o al mero hecho de disfrutar de correr por correr. ¿Podrías salir a correr sin GPS? Esa es una buena pregunta. 

En cuanto a la ropa, unos buenos calcetines, pantalón corto y camiseta para los meses de buena temperatura. No necesitas más (salvo gorra y gafas si aprieta mucho el sol aunque se debería evitar). Para los meses de frío, mallas, térmica y segunda capa fina como una camiseta larga o un cortavientos, guantes y buff! Así de sencillo. El precio lo pones tú, pero no siempre lo más costoso es lo mejor.

El entrenamiento de fuerza, ese gran olvidado

Empezar corriendo con entrenamiento de fuerza

Problema

No tenemos una buena base de fuerza y al correr pensamos que fortalecemos nuestro cuerpo, pero en realidad lo estamos fatigando y al trabajar de la misma manera, el músculo más débil cada vez será más débil. Esto nos llevará inexorablemente a lesiones, algunas crónicas.

Recomendación

Incluir en nuestra rutina un día de fuerza, bien con peso libre, gomas o con si contamos con buena técnica y alguien que nos asesore, ejercicios con pesas y máquinas. Trabajar la musculatura debilitada evitará compensaciones y futuras lesiones. 

El trabajo de core (no sólo abdominales) es esencial para una buena postura y obviamente extrapolable para una mejora de la calidad de vida en todos los ámbitos. Además, es uno de los mejores entrenos cruzados para la quema de grasas, mejora del músculo, etc.